5 jun. 2010

Qué hacer ante la Expansión de la OTAN

Luis A. Amman

La OTAN surgió como una Alianza con ciertas características pero las ha modificado y continúa haciéndolo al servicio de la expansión imperial de los Estados Unidos de Norteamérica.

Se preveía su finalización a los veinte años de funcionamiento (1969) y sigue vigente y en crecimiento; se ha ampliado en miembros (de 12 a 28) y en países asociados ("proveedores de tropas", 25 más); estaba situada en algunos sitios del planeta y hoy está distribuida por toda la superficiedel mismo; su antecedente era el TIAR y lo borró para privilegiar su existencia; tenia una contraparte (el Pacto de Varsovia) que la equilibraba hasta que se dio de baja; era estática y lenta y hoy es una fuerza de despliegue rápido; actuaba en el plano militar y económico y se ha puesto por encima de la ONU ignorando sus decisiones o vetándolas; empezó con una frontera definida (Atlántico Norte) y hoy "está preparada para abordar misiones de seguridad que van más allá de sus tradicionales fronteras trasatlánticas" (Robert Gates, secretario de defensa); tenía un enemigo focalizado -la URSS- y ahora lo son Rusia y China pero se apresta a "enfrentar nuevos retos. El terrorismo, la proliferación, la seguridad informática y hasta el cambio climático nos obligan a buscar nuevas formas de operar" (RG en www.america.gov/esp/ ).

Hoy no niegan sus principales cuadros que los recursos naturales son el motivador de sus acciones y se han constituido, por todo ello, en un instrumento del capitalismo para el control mundial, que amenaza la Paz y la vida de las poblaciones.

Es posible que no haya acuerdo en todos los puntos que se han expuesto. Pero es imprescindible una acción concertada entre todos -organizaciones, partidos, individuos- los que acordamos en el planteamiento general. Por ello, si preguntamos qué hacer, pensamos que una estrategia de rechazo a la OTAN debe contar con todos los recursos no violentos disponibles y los que podamos imaginar.

Hemos desarrollado muchas campañas mundiales, regionales, y nacionales y el cuerpo de acciones es similar. Como hemos dicho, son útiles las conferencias, los seminarios, los actos públicos de información y difusión, las manifestaciones de protesta, los trabajos de cabildeo con legisladores y gobernantes, los eventos programados paralelamente a las cumbres y los encuentros bilaterales o multilaterales.

Además creemos necesarias las acciones regionales en Europa y América Latina desde México a Tierra del Fuego y dentro de los Estados Unidos principalmente y en los otros países miembros de la OTAN.

Justamente en un momento de fuerte crisis económica, el presupuesto es un blanco fácil para hacer comprender a la gente la necedad del gasto militar en general y el aporte a la OTAN en particular.

La propuesta a los humanistas y a grupos afines es moverse con el esclarecimiento del riesgo que significa la expansión de la OTAN y el costo que tiene para economías que están pasando por un mal momento.

Es una acción en defensa propia y de las nuevas generaciones.

II parte: La Otan hoy

Cómo síntesis de lo anterior trataremos de responder a la pregunta qué es la OTAN en este momento.

Descriptivamente es la primera fuerza militar global con mayor capacidad de fuego y de reacción inmediata y está ampliando su presencia a todo el mundo, más allá de que siga denominándose “del Atlántico Norte”, nombre impuesto por su norma constitutiva, el Tratado de Washington del 4 de abril de 1949. Un ejemplo es la base militar en las Islas Malvinas, originariamente instalada por el Reino Unido de Gran Bretaña y ahora incluida en el presupuesto de la Alianza.

La hipótesis de conflicto para la OTAN según declaraciones de sus jefes es, todavía y a pesar de haber concluido la Guerra Fría, lo que llaman “el peligro ruso”. No se dice abiertamente, pero todo indica que China y el control de Asia es la preocupación a mediano plazo. También hay que señalar que esos hipotéticos conflictos militares con Rusia o China ya no son ideológicos sino típicamente imperialistas, ya que esos países son también capitalistas.

En los hechos el objetivo estratégico que EE.UU. ha fijado a la OTAN es la expansión para el control militar de los recursos naturales estratégicos en todo el mundo, lo que se compadece con la instalación de una plataforma para la exploración de hidrocarburos en las aguas del sur argentino bajo la protección de la base de Malvinas. Igualmente, con la desestabilización de los gobiernos de África beneficiando a quienes son permeables a favorecer sus intereses Las noticias más recientes en este año indican respecto del “peligro ruso” que la OTAN y Kazajstán firmaron un convenio que garantiza el tránsito de los contingentes militares de los países aliados a través de Kazajstán” con destino a Afganistán.

La expansión de la OTAN hacia el Este es continua. Es el caso de los misiles instalados en Polonia hace unos días -mayo de 2010- que son parte del escudo estelar que los Estados Unidos presenta como sistema de defensa pero que se puede utilizar también para ataques. Otro ejemplo es que la OTAN y Rusia no llegaron aún a un acuerdo respecto al conflicto en Osetia del Sur. Rusia considera país agresor a Georgia y el secretario general de la Alianza Atlántica, Anders Fogh Rasmussen confirmó la posibilidad de admitir a Georgia y Ucrania en la OTAN en un futuro, lo que dificultaría la defensa de Osetia del Sur. En ambos casos, Polonia y Osetia son territorios que pertenecieron a la URSS y están muy próximos a Rusia.

Las grandes líneas estratégicas permiten, sin embargo, acuerdos temporales que parecen contradecir el proceso. Pero no hay que engañarse. Un acuerdo entre Rusia y la OTAN hoy sería sobre la base de ventajas mutuas circunstanciales. El apoyo de Rusia a la OTAN en Afganistán se basa en que mientras las fuerzas de ocupación estén abocadas a la lucha antiterrorista Rusia no necesita desplegar fuerzas adicionales a lo largo de la frontera sur. A eso hay que sumar que la guerra que tiene empantanada a la OTAN en Afganistán y en Irak impide que acelere su expansión. Lo cierto es que, en estos momentos, ninguna de las partes quiere una confrontación directa y tampoco tienen capacidad de mantenerla. Sin embargo, conviene recordar que los equilibrios suelen ser efímeros.

El desarrollo de las relaciones entre Moscú y Washington es otro factor que determinará las relaciones entre Rusia y la OTAN en los próximos dos o tres años. Así, el nuevo tratado de reducción de las armas ofensivas estratégicas (START), firmado a principios de mayo, tiene importancia para mantener un status quo.

De todos modos, las hipótesis anteriores pueden haber sido modificadas. El seminario “Transformación de la OTAN: estructuras, fuerzas y capacidades” que se realizó en febrero de 2010 fue un debate sobre las nuevas estrategias; fue la última puesta a punto de los conceptos estratégicos. Pero poco es lo que se sabe por ahora y habrá que estar atentos al significado concreto de frases de Robert Gates, secretario de defensa de los EEUU, tales como “nuevas formas de operar” . (www.america.gov/esp ).

Sintetizando, la expansión de la OTAN -pasó de12 países miembros a 28-, su actual capacidad de fuego, su distribución sobre el planeta, su presupuesto y sus objetivos la han convertido -es nuestra opinión- en una institución multinacional y supranacional, que constituye la “principal amenaza a la estabilidad, la paz y la supervivencia del mundo y del género humano”.

www.nato.int/cps/en/natolive/events/61583.htm

III parte: La Otan y Latinoamérica

“Recordemos que en el imaginario capitalista la privatización de las fuerzas militares es perfectamente posible y se ha avanzado en esa dirección”. La aseveración aterroriza y se vuelve inaceptable para el psiquismo pero eso no significa que sea inviable. De hecho, las tropas son pagas en la mayoría de los países, están al servicio de la industria de armamentos y ambas actividades se necesitan y complementan.

Señalamos en la nota anterior que la OTAN está deliberando acerca de su nueva operativa y en franca expansión. No se trata ya de los países miembros sino de los que llaman -con lenguaje mercantil- “países proveedores de tropas”, categoría donde se incluye a “Australia -el que más soldados aportó a Afganistán-, Armenia, Azerbaijan, Bahrein, Colombia, Egipto, Georgia, Nueva Zelanda, Singapur, Corea del Sur y los Emiratos Árabes Unidos”.

(www.voltairenet.org/article164265.html)

Como parte de su expansión geográfica hay que apuntar la base militar en las islas Malvinas, Atlántico Sur, lo que constituye una curiosidad ya que el nombre indica que es una Alianza de países del Atlántico Norte. De ahí que digamos nuevamente que esta Alianza no tiene ya un carácter defensivo geográfico sino que es el apoyo militar del expansionismo norteamericano que se ha atenuado por sus contradicciones internas, pero no ha desaparecido. Sobre este tema de Malvinas como base de la OTAN, el Mopassol ha producido notas interesantes que se pueden consultar en http://www.mopassol.com.ar/

El avance de la OTAN -este es otro aspecto peligroso- está en relación directa con la creciente debilidad de la Organización de Naciones Unidas, cuyas resoluciones son burladas por el incumplimiento permanente. El caso paradigmático es el Estado de Israel, pero otro tanto pasa con Marruecos respecto del Sahara Occidental, Gran Bretaña con Malvinas y así siguiendo.

Marcamos en el desarrollo de estas tres notas que hoy, más que en otros momentos, está en juego el control de los recursos energéticos ya que los principales miembros, los EE.UU. y la Unión Europea, tienen una supremacía basada y dependiente del control que tengan sobre esos recursos. Este es un objetivo estratégico.

En el caso de Latinoamérica hay que agregar los recursos naturales relacionados con la supervivencia de la humanidad, como el agua y la biodiversidad. No sería ajeno a esto el interés por instalar una base militar permanente en la “Triple frontera” (Argentina, Brasil y Paraguay), con el pretexto del combate al narcotráfico y al terrorismo.

Para los escépticos recordamos que los mayores conflictos bélicos actuales (Irak y Afganistán) han tenido como razón los recursos energéticos. Las palabras del general John Abizaid en la Universidad de Standford fueron: “Por supuesto que es por el Petróleo, realmente no podemos negar eso”. Esto significa que, más allá de las “transformaciones” que se discuten, esta línea estratégica se mantendrá y es la principal razón por la que hay guerras en África -lo dijimos: para imponer gobiernos afines- y comiencen a actuar en Latinoamérica, como ocurrió en Honduras, país donde hay una base de los Estados Unidos.

Las bases militares en América Latina -todas las bases de los Estados Unidos son bases de la OTAN, más la británica en Malvinas- y la presencia de la IV Flota con libre ingreso a puertos peruanos son posibilidades ciertas de intervención militar en nuestra región. Esta amenaza es un dato de la realidad y tomado como tal no debería condicionar nuestras políticas de integración porque este camino de la segunda y definitiva independencia es el único que vale la pena recorrer y que -sumado a otros factores- puede hacer variar las condiciones geopolíticas.
www.nato.int/docu/nato-trans/nato-trans-sp.pdf