28 mar. 2011

Energía nuclear: intencionalidad humana y desastres ad-portas

Documentos revelan que la planta nuclear en Fukushima, Japón no había sido debidamente inspeccionada, medidas de seguridad fueron dejadas de lado y razones económicas tuvieron prioridad a pesar del riesgo planteado por decisiones como la prolongación de la vida de un modelo obsoleto y la acumulación de más barras gastadas de combustible que las que la planta podía manejar.


Pressenza Tokyo, 3/24/11 Desde que los primeros homínidas hicieron algo diferente a lo de otros animales: ir hacia el fuego en lugar de huir de él, el ser humano ha estado repitiendo esta cosa tan peculiar una y otra vez. Innumerables casas, barcos y ciudades quemadas y todavía estamos aprendiendo a dominar el fuego, pero podemos ver por todas partes la evidencia de los beneficios producidos por el proceso de aprendizaje de aumentar la temperatura del fuego para producir cerámica en un comienzo, y después para manipular los metales, que son la base de nuestra tecnología tanto para la paz, la salud y el bienestar, como para la guerra y la destrucción.


Esta función de la intencionalidad humana, de interpretar de un modo diferente un mismo objeto o situación, junto con nuestra necesidad de dominar y hacer uso de cualquier cosa a nuestra disposición a pesar de los riesgos, está impulsada por la necesidad de superar el dolor y el sufrimiento. Esto puede ayudarnos a entender por qué demonios Japón, la única víctima de un holocausto nuclear limitado, decidió construir un gran número de centrales de energía nuclear en medio de áreas expuestas a terremotos y tsunamis. A falta de otros recursos naturales para producir energía la memoria de la explosión que había destruido cientos de miles de vidas humanas en dos ciudades pasó del horror de la muerte y la destrucción a la admiración de la cantidad de energía generada. La energía nuclear ha servido bien al desarrollo económico de Japón, pero la burbuja ilusoria de conocimiento tecnológico y precisión con la que vendieron automotores a todo el mundo y energía nuclear a su propia gente ha estallado.


Un artículo de Justin Mc Curry para The Guardian titulado "Empresa nuclear en Japón" admite que faltaron controles de seguridad en la planta golpeada por el desastre del 22 de Marzo 2011 www.guardian.co.uk/world/2011/mar/22/japan-nuclear-power-plant-checks-missed da detalles acerca de la planta de Fukushima, que "contiene muchas más barras de combustible gastadas que las que fue diseñado para almacenar, mientras que sus técnicos en varias ocasiones no llevaron a cabo los controles obligatorios de seguridad ... De acuerdo a documentos de Tokyo Electric Power (Tepco), la empresa en varias ocasiones evadió controles de seguridad durante un período de 10 años hasta dos semanas antes de la catástrofe del 11 de marzo, y permitió que las barras de combustible de uranio se acumulasen dentro de las instalaciones, de 40 años de edad, ... Cuando la planta fue golpeada por un gran terremoto y el tsunami, sus reactores contenían el equivalente de casi seis años de combustible de uranio altamente radiactivo producido por la instalación ... Las revelaciones se suman a la presión sobre Tepco para explicar por qué, su director general Masataka Shimizu empeñado en la reducción de costos, optó por ahorrar dinero mediante el almacenamiento del combustible gastado en la planta en lugar de invertir en opciones de almacenamiento más seguras ... Los críticos del programa de energía nuclear de Japón explican que las condiciones irregulares de seguridad del sector y vínculos estrechos con las autoridades reguladoras tendrán que cambiar si se quiere recuperar la confianza pública ... Se informó que los lapsos de seguridad en la planta continuaron hasta dos semanas antes del tsunami con fallas en los sistemas de refrigeración de los reactores y que contribuyeron a la más grande emergencia de energía nuclear del mundo desde Chernobyl en 1986 ... Un mes antes del tsunami, los reguladores del gobierno aprobaron una solicitud de Tepco para prolongar la vida de uno de sus seis reactores por otra década, a pesar de las advertencias de que su generador de energía de reserva contenía grietas de tensión, haciéndolo más vulnerable a daños por agua. Semanas más tarde, Tepco admitió que no había podido examinar 33 piezas del equipo dentro de los sistemas de refrigeración de la planta, incluyendo las bombas de agua, según el sitio web de la agencia de seguridad nuclear ... Cuando ocurrió el desastre a principios de este mes, la planta contenía cerca de 4.000 elementos combustibles de uranio mantenidos en las piscinas de circulación de agua - equivalente a más de tres veces la cantidad de material radiactivo habitualmente mantenido en los núcleos activos de los reactores de la planta ... ".


"Un cuchillo no es ni bueno ni malo, pero la persona que lo sostiene por la hoja está equivocada", dijo René Daumal, y esto ha sido cierto para cada forma de tecnología, herramienta y cada implemento desde la flecha con punta de piedra hasta el iPad 2. ¿Será alguna vez segura la energía nuclear? El problema es que en esta sociedad globalizada impulsada por el mercado con el dinero-como-la-medida-de-todo hay que añadir factores de riesgo como "la codicia", "la competencia" y la corrupción a la lista de posibles accidentes, ataques terroristas y desastres naturales que pueden desencadenar otro Chernobyl o algo peor. La cuestión aquí, al margen de cuántas personas morirán de cáncer o sufrirán enfermedades causadas por Fukushima, es: ¿Te gustaría vivir cerca de una estación de energía nuclear? O mejor aún, ¿me gustaría vivir cerca de una central nuclear?


Pocas horas después de que Japón fuera golpeado por el peor desastre natural de su historia, los mercados de todo el mundo empezaron a especular con las acciones de distintas empresas, ¿irán hacia arriba o hacia abajo con el desastre? ¿La reconstrucción aumentará el valor del yen? ¿Sería rentable invertir en empresas de construcción? El número de muertos crecía, los refugiados de las ciudades arrasadas en duelo, mojados, con frío y hambre, pero los mercados de valores iban a toda marcha. Esta pequeña viñeta acerca de la deshumanización que experimentamos en la vida cotidiana y que muestra su dimensión monstruosa cuando se enfrenta a acontecimientos como los que tienen lugar en Japón, debería ser una luz de advertencia no sólo para detener la construcción de centrales nucleares y clausurar las ya existentes hasta que todos los problemas de seguridad y medio ambiente sean resueltos, sino también para revisar con urgencia los valores del sistema en que vivimos y para poner de una vez por todas la vida humana por encima del dinero.


26 mar. 2011

Tres humanistas muertos en Costa de Marfil

Según las informaciones recibidas por Peter Noordendorp y Benoit Mangin, la situación en Costa de Marfil se ha tornado decididamente violenta; al menos tres Humanistas han muerto. Se trataría de activistas de la no-violencia activa formados en contacto con Francois Giorgi. En Europa se realizarán Ceremonias de Pedidos por ellos y por sus compañeros en la lucha no-violenta.

Pressenza Abiyán, 25/03/11 

La estrategia de los Humanistas en ese país ha sido no dar frente ni exponerse a los conflictos, dada la situación extremadamente violenta que se está desarrollando.

 

Los ataques de las fuerzas militares y de los grupos armados leales al ex-presidente que no renuncia al poder, se han extremado en estos días alcanzando cada vez un mayor número de distritos.


Los bancos permanecen cerrados y el comercio también, de modo que la población no puede retirar su dinero ni acceder a ningún tipo de víveres.


Pese a haberse mantenido en calma, los conflictos ya han alcanzado la vida de al menos tres Humanistas.



25 mar. 2011

JL Burgos: Denuncia de los abusos bancarios. Rumba de la banca del P. Humanista


Decenas de personas acompañan en Madrid a José Luis Burgos en su denuncia de los abusos bancarios

Miembros de diversas organizaciones, agrupadas en torno al Foro Social de Madrid, se concentraron ayer lunes en la Plaza del Callao, en Madrid, en el primero de los actos que se han organizado para los tres días en los que José Luis Burgos, en su "Peregrinación contra la inmoralidad de la banca", estará en esta ciudad.

En la concentración, una veintena de miembros y simpatizantes del Partido Humanista han realizado un "flashmob" en el que han coreado "La rumba de la banca", una canción que han compuesto para denunciar el creciente poder de la banca.

José Luis Burgos es un discapacitado en silla de ruedas que, desde el 30 de noviembre, ha permanecido en la puerta del Banco Santander de la Calle Gracia de Barcelona en protesta por la intención de la entidad de subastar su casa. Durante este periodo, Burgos ha emprendido varias huelgas de hambre y ha sido el iniciador de una corriente que trata de organizarse para denunciar los abusos bancarios. En su intervención de ayer en Madrid, Burgos ha animado a la gente a que no deje avanzar más a las entidades financieras, que, "poco a poco, se están haciendo con todo".

Desde ayer lunes hasta el 24 de mayo, en que llegará a Mallorca, la "Peregrinación contra la inmoralidad de la banca" (http://joseluisenhuelga.drupalgardens.com) de Burgos recorrerá 23 ciudades de toda España. A ella se están sumando multitud de personas y organizaciones.

Invitación: hacer un pedido por Japón


Allí donde estés el domingo 27 a las 17 horas, tómate 2 minutos y haz tu pedido de bienestar por la gente de Japón y por toda la humanidad... y si me preguntas que cómo se hace un pedido, te diré que tomes aire profundamente y lo lleves al corazón sintiendo lo mejor de ti y desde ese sentimiento imagínate enviando eso grande y bueno que hay en tu interior como deseo verdadero de bienestar por todos los japoneses y seres humanos que pueblan el mundo...

21 mar. 2011

“Con un enfoque violento de la violencia no resultará la paz.[1]”

Comunicado de Mundo sin Guerras y sin violencia Internacional

Nosotros, miembros de Mundo sin Guerras y Sin Violencia estamos horrorizados al ver esta nueva  guerra "preventiva": una acción tanto hipócrita como destinada a fracasar y producir lo contrario.

La situación es bastante compleja, pero podemos trazar algunos puntos básicos.  Denunciamos:

- la hipocresía de países occidentales que apoyaron al dictador libio durante años y le vendieron armas para proteger sus propios intereses y ahora por la misma razón quieren atacarlo.  Vean como los aviones franceses que ahora atacan a Libia son las versiones más modernas de los mismos Mirage Jets que ya pertenecen a Gadafi!  Sin duda cuando todo esto se acabe, Francia irá corriendo a vender versiones aún más nuevas de sus aviones a Trípoli.

- la hipocresía de los países que, aunque manifiestan su preocupación por el bienestar de los civiles en Bengasi, muestran casi completa indiferencia por el bienestar de los ciudadanos de Bahrein y Yemen, donde manifestantes no-violentos son atacados y muertos por las fuerzas armadas cada día, ni que hablar de Costa de Marfil, donde la matanza de inocentes civiles atrapados en una lucha de poder entre dos presidentes ha durado ya meses.

- y la política de guerra preventiva.  Esta política, usada en Irak y otra vez en Afganistán, ha llevado a los militares de los países involucrados a matar cientos de miles de afganis e iraquís, el uso de armas de uranio empobrecido que ha dejado a civiles en vastas áreas de Irak propensos al cáncer, defectos de nacimiento y otros horrores, y lo peor es que parece una situación sin salida y que probablemente llevará a tipos de gobiernos que los EEUU precisamente querían evitar.  "Cuando fuerzas algo hacia un fin, produces lo contrario.[2]"

Llamamos a:
-  los países involucrados en la misión de la ONU a retirar su apoyo militar para tales acciones de inmediato,
- llamamos a los comandantes del ejército Libio a proteger a todos los habitantes de Libia – como corresponde a su función,
- llamamos a todos aquellos opuesto al actual régimen libio a deponer sus armas y buscar métodos no-violentos para lograr sus metas – incluso el dialogo,
- y llamamos a todos los países del mundo a cesar de inmediato cualquier tipo de comercio con el régimen de Trípoli, con las excepciones del suministro de comida, apoyo humanitario y médico – lo que significa NO MÁS COMERCIO DE PETRÓLEO.

Llamamos a que se terminen todas las dictaduras alrededor del mundo y una transición hacia un modelo de gobierno verdaderamente democrático, más allá de los modelos democráticos puramente  formales de los países occidentales, basado en principios de paz, no-violencia y la vida humana como valor central, junto con la erradicación de todo tipo de violencia.

Estamos sumamente preocupados por los inocentes civiles de todos lados del conflicto libio que serán muertos por los ataques de la ONU y los ataques de las milicias armadas libias de ambas facciones.  Una guerra está en marcha y creemos que si no cesa de inmediato, llevará a un desastre masivo que afectará a todos los países del mediterráneo y más allá.


[1] Palabras de Silo en la 1ra celebración anual del Mensaje de Silo, Punta de Vacas, Argentina, 4 de mayo, 2004.
[2] El segundo principio de Acción Valida, de capitulo XIII del libro, El Mensaje de Silo

El engaño nuclear que develó el tsunami japonés

"Gobierno Japonés asegura que no hay fugas radiactivas, reactores apagados exitosamente…No exageremos ni hablemos sin información válida" escribió apresuradamente el Ministro de Minería de Chile,  Laurence Golborne, en su Twitter en momentos que la noticia del desastre nuclear japonés recorría el mundo  (http://xurl.es/lvrvs ) .

¿Porqué este apresuramiento del Ministro chileno por bajarle el perfil a uno de los peores desastres nucleares?

Para entenderlo, investigando llegué a dos importantes informes escritos el año 2008 y 2009. El primero es del Marcel Coderch, "Renacimiento nuclear o aborto prematuro", y otro es un estudio encargado por el Gobierno Alemán, "Informe sobre el estado mundial de la industria nuclear 2009", el resumen, más la complementación de otras fuentes, se las entrego a continuación.


La época dorada de la Industria Nuclear para la generación eléctrica

El desarrollo de la energía nuclear desde sus inicios estuvo fuertemente ligada a su uso militar.
En efecto, durante la década del 50, en el inicio de la guerra fría, Estados Unidos necesitaba seguir desarrollando su programa de armas nucleares, pero frente a una opinión pública que aún tenía en su retina los horrores de Hiroshima y Nagasaky, era necesario demostrar que la energía nuclear podía traer grandes beneficios.


Por tal motivo el Presidente Eisenhower lanza su programa "Átomos para la Paz" que da inicio al desarrollo de la industria nuclear. Con tal programa se desató una euforia planetaria y un ingenuo optimismo en torno a que la energía atómica traería un desarrollo sin límites, que la energía eléctrica sería tan barata que no sería necesario cobrarla, que se iniciarían viajes interplanetarios y que en definitiva la energía atómica sería garantía de un progreso insospechado.


Pero en realidad tal programa no fue producto de una decisión económica sino de una decisión política-militar pues, ya en esos años, el vicepresidente de Investigación de General Electric había señalado que la energía nuclear  era demasiado onerosa "se trata de una energía cara, no de energía barata como hemos inducido a la ciudadanía a creer" (http://xurl.es/dt3lm , pág. 26) y poco antes, en 1948, la propia Atomic Energy Commission (AEC) había reconocido ante el Congreso norteamericano que las perspectivas de rentabilidad de las aplicaciones civiles de la energía nuclear eran más que dudosas (http://xurl.es/t7axi ).


Desde esa época la cantidad de reactores fue creciendo exponencialmente año  tras año hasta llegar a la década del 90,  y desde ese año la cantidad ha permanecido casi constante, en alrededor de 440 reactores en todo el mundo.


El declive de la Industria Nuclear (o Nucleoelectricidad)


Hay dos causas que explican el freno del desarrollo de la industria nuclear. La más conocida por todos son los accidentes de Three Mile Island ocurrido el año 1979 en USA (http://xurl.es/na5jw )  y el de Chernobyl ocurrido el año 87 en la entonces Unión Soviética.


Pero hay otra menos conocida y explicada en detalle por Marcel Coderch (Doctor Ingeniero, MIT). En el estudio ya citado,  Coderch señala que  la crisis del petróleo del año 73 produjo una fuerte caída en la demanda mundial de electricidad, dejando a las eléctricas con un superávit de capacidad de centrales nucleares planificadas y en construcción, obligándolas a paralizar sus planes de expansión y a la cancelación de proyectos en construcción, generándose con esto, millonarias pérdidas a la industria nuclear (http://xurl.es/t46fo Pág. 4 y 5).


Posteriormente se producen los accidentes de Three Mile Island y Chernobyl que implicaron una mayor presión popular por medidas de seguridad, gatillando un aumento exponencial en los costos de una central nuclear.


Simultáneamente a partir de los años 80, debido a las presiones populares, diversos países Europeos (Suecia, Bélgica, Italia, Alemania, Austria, Holanda, Polonia y España) establecieron moratorias nucleares que apuntaban  a impedir las construcciones de nuevas centrales y a un cierre paulatino de las centrales en uso. Por su parte, tanto Inglaterra como Estados Unidos, no obstante no haber establecidos moratorias, en los hechos frenaron completamente la construcción de nuevos reactores.


El Intento de un Renacimiento de la Industria Nuclear
El año 2002 el Presidente Bush lanza su Política Enégetica Nacional en donde realiza un nuevo intento de resurgimiento de la industria nuclear a través del programa Nuclear Power 2010, introduciendo un nuevo argumento para justificar la energía nuclear: la energía nuclear sería una energía limpia y útil para reducir las emanaciones de CO2 y con esto contribuir a frenar el calentamiento global 
 (http://xurl.es/f147d ).


Posteriormente, el año 2003 el influyente Instituto Tecnológico de Massachussetts  (MIT) realiza un estudio para analizar el futuro de la energía nuclear. En dicho informe se parte del supuesto que la energía nuclear puede ser una opción para reducir las emisiones de CO2 pero que "en las actuales condiciones es difícil que lo sea pues la industria se encuentra estancada y en declive" ( http://xurl.es/ls7ww ).


El año 2005 la administración Bush asume el fracaso  del programa Nuclear Power, pues la industria nuclear desconfiada por las pérdidas de los años 70, requería de mayores subsidios y garantìas. Por tal razón se impulsa la Energy Policy Act (EPA) que incluye un conjunto de millonarios incentivos fiscales y subvenciones y avales estatales que le permitirían a la industria nuclear asegurar sus inversiones, garantizándole con el aval del estado hasta el 80% de sus inversiones (http://xurl.es/f147d ).


No obstante esto, la industria nuclear sigue sin despegar,  tal como señala categóricamente el estudio ya citado del Gobierno Alemán del año 2009: "En este momento no existe aún ninguna señal obvia de que la industria nuclear internacional pueda cambiar lo que es un declive, empíricamente evidente, por un futuro prometedor" ( http://xurl.es/ly94l Pág7).


Pero quien mejor sintetiza  la inviabilidad económica de la industria nuclear es John Rowe, CEO de Exelon Corporation, en abril de 2009 señaló: "El problema es, por supuesto, que un nuevo proyecto nuclear es muy caro. Calculamos que dos unidades de 1.500 megavatios costarán del orden de 12.000 millones de dólares en cifras actuales. Yo represento la empresa más grande de mi sector, y eso es una cantidad más grande que mi hoja de balance. Así que no podemos hacerlo sin la subvención federal." ( http://xurl.es/ly94l Pág. 85).


Quizás por esta razón el año 2010,  Barack Obama anunció un préstamo de US$8.200 millones a una eléctrica para la construcción de dos reactores nucleares y la triplicación de las garantías estatales para el financiamiento de nuevas centrales nucleares (http://xurl.es/4toji ).


Descartado el argumento de la viabilidad económica de la energía nuclear, queda el  argumento que la energía nuclear sea una alternativa frente a los combustibles fósiles para disminuir el efecto invernadero.


Pero este argumento  merece varios reparos. En efecto, la falacia está en presentar sólo el ciclo de generación de energía eléctrica sin tomar en cuenta el ciclo completo, es decir, desde la extracción de uranio, el enriquecimiento de uranio, la construcción de la central, la operación y la disposición final de los residuos.


La organización Alemana Öko-Institut ha demostrado que el ciclo completo  de una central nuclear tamaño estándar en Alemania (1.250 MW, 6.500 h/a) emite indirectamente 250.000 toneladas por año, es decir, la energía nuclear tiene el quinto nivel más alto de emisiones de CO2 por KWh de electricidad generado  (http://xurl.es/w4guz ).


Entonces si la opción nuclear es tan cara que requiere de fuertes apoyos estatales para hacerla viable económicamente, y si tampoco permite la disminución del CO2 para frenar el calentamiento global, ¿por qué tanta insistencia en ella?.


Develando el engaño

El problema es que dado que en los últimos 20 años la construcción de nuevas centrales se vió frenada abruptamente,  y si  la vida media de una planta es de 25 años, y, además, los tiempos de construcción son del orden de los 12 años, entonces tenemos como resultado un parque mundial envejecido que pone en serio riesgo el futuro de la industria nuclear.


Tanto el estudio de Marcel Coderch y del gobierno alemán ya citados, plantean que "antes del año 2025 habría que clausurar y desmantelar más de la mitad del parque mundial, lo cual implica que –dados los plazos de licencia y construcción- o se inicia pronto un importante programa de construcciones o la energía nuclear va a quedar reducida a algo marginal y con unos tremendos pasivos correspondientes al desmantelamiento de las centrales y la gestión de los residuos acumulados".


Cabe señalar que los costos de desmantelamiento de una central nuclear son casi tan altos como los de su propia construcción (http://xurl.es/ly94l ).


Y esta es la causa de la fuerte ofensiva que la industria nuclear había iniciado algunos años atrás y que ya se había anotado algunos éxitos: La moratoria nuclear de los países europeos vigente a partir de los años ochenta estaba siendo suspendida tanto en Alemania, España e Inglaterra, aunque sólo en la ampliación de los plazos de las centrales en funcionamiento pues estos  países sabían muy bien de los fracasos económicos de la construcción de nuevas centrales, sobre todo después del fracaso de Finlandia (http://xurl.es/zj4xr ) .


Pero esta ampliación de los plazos de funcionamientos de las centrales europeas no era suficiente para "salvar" la moribunda industria nuclear, y por  eso las miradas, lobbys, negocios y presiones debidas e indebidas, se habían dirigido hacia aquellos países llamados "emergentes", caracterizados por tener sociedades civiles poco informadas y autoridades políticas fácilmentes influenciables por el lobby, es decir, por el poder del dinero.


Esto explica el irresponsable coqueteo nuclear de todos los últimos presidentes de Chile: "No quiero que en 20 años más mis nietos vivan en un país sin energía nuclear", pronunciaba Eduardo Frei el 7 de Agosto de 2009 ( http://xurl.es/ouj6o) .


Por su parte Ricardo Lagos señalaba el 9 de Agosto del mismo año: "Vamos a ser bien directos: Con las utilidades que están teniendo, las mineras podrían hacer un aporte para desarrollar la energía nuclear…Es un desafío de la matriz energética de Chile. No es posible continuar así", (http://xurl.es/c7yxh ).


Y para qué hablar de Sebastián Piñera que en su primer año de gobierno, ya ha firmado acuerdos de cooperación con Japón, Francia y Estados Unidos, borrando con el codo su propia firma del año 2006 del documento "Energía Nuclear, no gracias" (http://xurl.es/vdgqb ).


Entonces que el Ministro de Energía chileno se apresurara en escribir en su Twitter: "Gobierno Japonés asegura que no hay fugas radiactivas, reactores apagados exitosamente…", se explica por sí solo.

Efrén Osorio

http://blog.latercera.com/blog/eosorio/entry/el_enga%C3%B1o_nuclear_que_devel%C3%B3
http://xurl.es/2cao4

20 mar. 2011

La energía nuclear nos desafía a un salto evolutivo


La Marcha Mundial por la Paz y la No Violencia que se realizó el año 2009-2010 tuvo por objetivo crear conciencia de la necesidad de un desarme nuclear mundial total. No estaba en cuestión el tema de la energía atómica como fuente de generación de electricidad, solo su utilización como armamento de destrucción masiva.


Pressenza Tokyo, 3/19/11 El hecho de que las bombas nucleares pudieran ser utilizadas cada vez por más países, incluso por grupos terroristas con capacidad tecnológica, o que un accidente causara daños devastadores, era y es razón suficiente para levantar el reclamo de todos los pueblos y forzar a sus gobiernos a un cambio de dirección. Presentimos que un desastre nuclear no habrá forma de evitarlo a menos que suceda algo "increíble", algo de otro nivel de humanidad: que se desarmen todos los países y se autoinhiban de utilizar ese tipo de armamento.
La Marcha Mundial impulsada por Silo a partir del 2009 desde el Parque de Estudios y Reflexión de Punta de Vacas y coordinada por Rafael de la Rubia, entonces Presidente de Mundo Sin Guerras, fue una señal dirigida a la conciencia de cada ser humano, a la conciencia planetaria naciente, para que reflexione y caiga en cuenta de la violencia que hay en su interior y de la dirección violenta de la sociedad. En el armamento nuclear y en su capacidad de destrucción indiscriminada, desde niños, adultos y ancianos, hombres o mujeres, se concentra la contradicción, la violencia y la vergüenza de la sociedad que hemos construido. No somos conscientes de ello y es fácil ocultarnos a nosotros mismos nuestra responsabilidad.
La Marcha Mundial proponía un posicionamiento y coherencia con esa postura respecto al desarme nuclear mundial total; queremos cambiar esa dirección destructiva en nosotros y en la sociedad en que vivimos y nos ponemos en marcha hacia un nuevo destino; buscamos una experiencia que nos comunique con la paz interna, con la fe interna y con una acción que haga crecer esa paz y esa fe.
Hoy debemos reflexionar no sólo sobre la eliminación del armamento nuclear, sino sobre la utilización de la energía nuclear misma.
Sabemos que hay dos tipos de reacción nuclear: la fisión y la fusión. La reacción de fisión que es la que conocemos, libera residuos radioactivos que no hay como eliminar y quedan como una espada de Damocles, sin poder estar jamás seguros si no ocurrirá algún evento que los suelte a la naturaleza. Esto sucede tanto en las plantas nucleares como en los basurales de sus residuos guardados bajo tierra en urnas de acero o de hormigón. El 11 de Marzo del año 2011 en Japón sucedió uno de esos eventos que no pueden suceder. Los 4 reactores de la planta Fukushima no se logran enfriar y están liberando radioactividad a la atmósfera; no sabemos la magnitud del daño a las personas, pero sabemos que está fuera de control.
El otro tipo de reacción nuclear, el de la fusión en que se libera energía desde la materia en cantidades varias veces más grande que la reacción de fisión y sin crear residuos radioactivos, está todavía en investigación y se requiere de más descubrimientos para que se pueda controlar. Sea por fusión del átomo o sea otro tipo de energía es seguro que la civilización mundial del futuro contará con un potencial de energía varias veces más grande y a costos bajísimos que lo que sucede actualmente. Para lograr ese salto de potencial energético se requiere un esfuerzo conjunto y una cantidad de recursos que solo la humanidad toda podrá alcanzar. Pero si con la energía nuclear actual estamos en peligro de aniquilar la humanidad y retroceder en la historia varios miles de años, ¿estamos dispuestos verdaderamente a contar con energías mucho más poderosas?
Estamos en desarrollo, todo está en desarrollo, el ser humano requiere cada vez más libertad para moverse, para pensar, para sentir, todo camina hacia la ampliación de la libertad. Donde se trate de controlar la intención del ser humano o de los pueblos, allí se levantara el huracán de la historia para arrasar con los que controlan la intención de esos pueblos. Todo está en desarrollo y la propia conciencia también está en evolución. No creo que la conciencia generará una fuente energética que la destruya, la conciencia no se destruirá a sí misma. La energía del petróleo, ni la energía de la fisión nuclear sirven en el futuro, llega un momento en que se agotan o nos destruyen. La falta de energía será un freno al mito del crecimiento infinito. Para descubrir las nuevas fuentes de energía será necesaria un salto cualitativo, un salto de la conciencia hacia la no violencia. La energía nuclear actual es un reto a la conciencia planetaria, si persistimos en su uso nos destruirá, si la eliminamos es porque nos hemos decidido por el desarme nuclear mundial total, por la utilización de energías que no arriesgan la vida humana, por el camino de la no violencia, porque hemos iniciado en nosotros mismos un cambio consciente y sin precedentes y caminamos hacia la nación humana universal.
El pueblo japonés es el primero que deberá responder esta cuestión. Habiendo sido víctimas de la intención humana con poder nuclear y habiendo sido víctimas del accidente nuclear deberán decidir su camino de desarrollo. Todos los pueblos también deberemos decidir nuestro destino. Nuestros gobernantes ya sabemos que decidirán para nosotros, lo que convenga a sus intereses particulares y al de sus amos, pero somos la gente, el ser humano, los pueblos, los que decidirán el camino de esta nueva era.

19 mar. 2011

¡Atención¡ mandatarios occidentales, demuestren esta vez su humanidad

No vuelvan a sumar un nuevo desastre en Libia. Pues sus guerras vienen siendo cada vez más inhumanas.

Pasó en Vietnam, en Yugoslavia, más recientemente en Irak, varias veces en Afganistán y ahora puede volver a pasar en Libia. Miles de civiles, principalmente niños, mujeres y ancianos, serán las verdaderas víctimas de la incursión que en estos mismos momentos se está efectuando y que puede acabar en guerra.


En las antiguas guerras morían principalmente los guerreros y pocos civiles. Más atrás las diferencias se resolvían en una pelea entre los jefes de los clanes, lo que reducía al mínimo el costo en vidas humanas. En el proceso que han tenido los ejércitos, cada vez más armados, progresivamente van descendiendo los porcentajes de víctimas militares y aumentando las de civiles. Cada vez es mayor el número de ciudadanos inocentes los afectados, el 95% en contraposición de las victimas militares con apenas 5% en las guerras actuales. Esta tendencia parece que seguirá aumentando hasta quizás un 1% de militares contra 99% de civiles. Son guerras cada vez más destructivas y siempre inhumanas.

¿Nos encontraremos en la intervención en Libia con la repetición de anteriores sucesos? Si occidente se dice “civilizado” debería de evitar al máximo la víctimas civiles y tener programado todo un plan de reponer los daños que se produzcan a los ciudadanos que van a sufrir los “efectos colaterales” de la intervención.

No hay mayor valor que la vida humana y quien pone por encima otros valores sirve y alimenta a este sistema violento.

Viene al caso comentar la diferencia de la dramática situación que tiene Libia en contraposición de lo sucedido en Túnez y Egipto. En aquellos países, con muchas dificultades, pero se produjeron revoluciones no-violentas que van procesando, también porque el ejercito se mantuvo unido y apoyó las demanda de sus pueblos contra sus dictadores. Lo que está ocurriendo en Libia es en parte porque el ejército se fracturó, llegándose a la confrontación violenta.

Viene al caso recordar a Silo, pensador y creador de Humanismo Universalista. En unos de sus escritos “Cartas a mis amigos” cuando recuerda la función de los ejércitos diciendo: ”De manera que si la función del ejército es la de servir al Estado en lo que hace a seguridad y soberanía, y la concepción sobre estos dos temas varía de gobierno en gobierno, la fuerza armada tendrá que atenerse a ello. ¿Admite esto algún límite o excepción? Claramente se observan dos excepciones: 1-Aquella en la que el poder político se ha constituido ilegítimamente y se han agotado los recursos civiles para cambiar esa situación de anormalidad y 2.- Aquella en la que el poder político se ha constituido legalmente pero en su ejercicio se convierte en ilegal, habiéndose agotado los recursos civiles para cambiar la situación anómala. En ambos casos, las fuerzas armadas tienen el deber de restablecer la legalidad interrumpida, lo que equivale a continuar los actos que por vía civil no han podido concluirse. En estas situaciones,  el ejército se debe a la legalidad y no al poder vigente. No se trata entonces, de propiciar un estado deliberativo del ejército”.[i]

Los procesos que se están poniendo en marcha en el mundo árabe van a tener este factor de la posición del ejército como determinante. Esperemos que los ejércitos estén a la altura de sus pueblos… Si no, en algún momento serán igualmente barridos por la historia.

Mandatarios occidentales, esperamos que en Libia verdaderamente trabajen por la libertad y la democracia del pueblo libio y se abstengan de invadir por otros motivos, como podría ser para obtener su petróleo. Y no se olviden de ocuparse, como primera medida, de reparar todos los daños colaterales, que me temo serán muchos…

Rafael de la Rubia
Miembro del equipo de coordinación mundial de
“Mundo sin guerras y sin violencia”


[i] Silo. “Cartas a mis amigos” SOBRE LA REDEFINICION DEL ROL DE LAS FUERZAS ARMADAS. Octava Carta a mis amigos[i] - Buenos Aires - 1994

"Japón: entre la catástrofe natural y la humana"



El sismo más tremendo de la historia de Japón, y el tsunami que se desató como consecuencia, arrasaron con miles de vidas y produjeron una crisis humanitaria de grandes proporciones. Frente a esta tragedia, los Humanistas expresamos nuestra más profunda solidaridad con el pueblo japonés. 


Sin embargo, la crisis nuclear de imprevisibles consecuencias, desatada por la combinación entre el desastre natural y la irresponsabilidad humana de algunos, nos indigna, nos rebela, y nos convence una vez más de que debemos seguir trabajando por el urgente desmantelamiento, de los arsenales nucleares y de las plantas de energía nuclear.


Después de más de dos décadas del desastre de Chernobil, nuevamente queda demostrado que no existe ningún nivel de seguridad suficiente para una amenaza letal para toda la humanidad, como lo es un desastre nuclear. En el caso de la antigua URSS, se podría haber hablado de la ineficiencia de una burocracia estatal, y en el caso de Japón se podrá hablar de la imprevisión de una empresa privada, en un territorio históricamente castigado por los sismos. Y en el próximo desastre nuclear seguramente habrá algún otro factor no previsto.


En todos los medios de comunicación se nos quiere convencer que esto que pasó en Japón es una excepción, como lo fue Chernobil, pero que las plantas nucleares son sumamente seguras, y hay que continuar con los 62 proyectos nuevos en marcha, que se sumarán a los 436 reactores en actividad. Pero sabemos que por más precauciones que se tomen, está demostrado que no se puede reducir el peligro a cero, y la más mínima posibilidad de error significa millones de vidas en juego. 


Con el pretexto de que al reemplazar el uso del petróleo, las plantas nucleares tienden a disminuir el calentamiento global, se quiere instalar la mentira de que la energía nuclear es benigna para el medio ambiente. Con el argumento de que hay que buscar la autonomía energética, ante el incremento de los precios del petróleo, varios países terminan priorizando factores económicos por sobre la vida humana.


Los Humanistas pensamos que se debe diversificar las fuentes generadoras de energía eléctrica, buscando energías alternativas, como la hidroeléctrica, la eólica y la solar. Se debe terminar con la lógica de este sistema consumista, donde se bajan los costos destruyendo al medio ambiente, y se da prioridad a la rentabilidad por sobre la vida humana.


Lo ocurrido en Japón debiera servir para que los pueblos de todo el mundo tomen conciencia del peligro que los asecha, y se rebelen contra el materialismo anti-humanista de sus gobernantes y del gran capital, que no solamente no dudan en poner en riesgo a la humanidad con la proliferación de plantas de energía nuclear, sino que tampoco dudan en robustecer sus amenazantes arsenales nucleares.


Esta rebelión de las poblaciones contra la amenaza nuclear en todo el mundo, podría constituirse entonces en el mejor homenaje, tanto para las primeras víctimas del flagelo nuclear, como para las últimas, paradójicamente del mismo país.


Guillermo Sullings, 17/03/2011



18 mar. 2011

¡ Responsabilidad nuclear ¡

Los sucesos de Japón, en lo referente al gran terremoto y el tsunami, sus consecuencias terribles para la población y el posterior desastre de las centrales nucleares están tocando las conciencias a nivel planetario. Al igual que con los fenómenos de Túnez, Egipto y Libia, vivimos diariamente sucesos excepcionales. Parece que de repente “la historia tiene prisa”.


Al observar las imágenes de lo sucedido en Japón el sentimiento de impotencia se hace inmenso, casi tanto como lo impresionante de los fenómenos de la naturaleza. Hay que acotar  que, si bien las pérdidas son enormes (se estiman en más de 15.000 las personas muertas y desaparecidas) están lejos de las más de 300.000 víctimas que se produjeron  en Sumatra en el 2004. Esto es así porque Japón es un país con alto nivel económico, con mecanismos y construcciones resistentes a terremotos. De haber tocado en otra zona del planeta, volveríamos a contar las victimas por centenas de miles. Es decir: el desarrollo económico hace que los desastres de la naturaleza sean menos “desastres”. 

Pero hay otro tipo de sucesos que no son “naturales” como lo es un “tsunami”. Son los producidos por las centrales nucleares, que son construcciones humanas. Construcciones realizadas principalmente por intereses políticos y económicos. El debate sobre la conveniencia o no de energía nuclear no es nuevo, pero lo ocurrido en Fukushima ha puesto el  tema de la energía nuclear como centro a nivel mundial y nos obliga a reflexionar y aportar  puntos de vista que puedan contrarrestar la distorsión de la información que acarrea los múltiples intereses en juego.  

La energía nuclear es presentada como un avance tecnológico que, sobre todo, produce energía “barata”. Este es el principal argumento que prevalece sobre sus otras “cualidades”, ya que es: peligrosa, contaminante, centralizada, dependiente, produce residuos para muy largo plazo de tiempo, etc.etc. Sin embargo, es desde el punto de vista económico desde donde esta energía es más cuestionable. Acaba de aprobarse una ley en España que limita a 1.200 millones la responsabilidad civil por daños nucleares, siguiendo directrices de los convenios de París y Bruselas. Pero ¿por qué limitada a 1.200 millones de euros? Porque no es responsabilidad ilimitada,  de manera que puedan cubrirse todos los gastos de las  indemnizaciones que correspondan? El desastre de Chernobyl costó 240.000 millones de euros y hoy, todavía, el gobierno de Ucrania tiene que destinar el 11% de su PIB para paliar las secuelas. Lo que cobrarían las aseguradoras para garantizar completamente las indemnizaciones sería una cantidad tan enorme que haría inviable económicamente a las centrales nucleares. Ahí está la gran mentira que se escamotea al ciudadano. Esa energía sale más barata porque no se aseguran convenientemente los posibles riesgos. Si dicen que son tan seguras ¿porque no hay aseguradoras que se hagan cargo de riesgos ilimitados?

Aquí, como en el caso de la reciente crisis bancaria, el funcionamiento general de este sistema garantiza que no haya límites para los beneficios, pero sí para las responsabilidades sobre los desastres que acarrean. La versión bancaria de esta forma de proceder es: si hay beneficios se los reparten entre los accionistas y si hay pérdidas se derivan a los contribuyentes.

Este proceder cada vez le queda más claro a los “contribuyentes”. El problema es que, o los políticos cambian, o cada vez a habrá menos gente que “contribuya”.

Estamos en supuestas democracias y es muy legítimo que haya total libertad de posturas y posiciones. Aun en esta situación, sigo escuchando a políticos hablar a favor de las centrales nucleares. Es su derecho, pero deberíamos exigir que fueran consecuentes con el ejercicio del mismo: si hay algún problema, que sean ellos los que se pongan al frente para resolverlo. Habría que obligar ahora a los políticos y empresarios japoneses que respaldaron la opción nuclear a que se pusieran al frente de las cuadrillas de salvamento. Que fueran ellos los primeros en resolver el problema que generaron.

Necesitamos una ley de responsabilidad política donde las consecuencias de las decisiones políticas sean también motivo de enjuiciamiento por vía civil o penal. ¿Quién es el responsable final de una decisión que causa miles de víctimas?. Hoy, tal cual están las cosas, esas decisiones quedan impunes.

Leo que están movilizando a voluntarios japoneses en un intento desesperado de enfriar los núcleos de las centrales afectadas. Ya hay centenas de trabajadores heridos por radiación. Ahora llega la hora de los héroes, de los abnegados ciudadanos que arriesgan su vida por la colectividad. Seguro que entre ellos no hay ningún directivo de la empresa TEPCO propietaria de la central siniestrada. Seguro que tampoco está al frente ninguno de los políticos que propiciaron el desarrollo de centrales nucleares en Japón.

Necesitamos mecanismos, leyes, que obliguen a los políticos a responsabilizarse de sus decisiones y no sólo durante su mandato sino después de él. Por otro lado no se pueden tomar decisiones que sean irreversibles. En lo nuclear, lamentablemente, los desastres de una mala decisión afectan la vida de ciudadanos durante generaciones. ¿Es “ético” que un político pueda decidir sin límite y de forma irreversible sobre el futuro de numerosas  generaciones futuras?  

Después del suceso de Japón es evidente que el futuro energético se tiene que desarrollar por los caminos de las energías renovables y sostenibles. No hay otra opción posible que abra verdaderamente el futuro de la humanidad. Sólo con aprovechar el 1 % de la emisión de luz y calor que llega cada día a la tierra desde el Sol tendríamos energía suficiente para un desarrollo humano sostenible por siglos. Disponemos de una enorme fuente de energía que todavía no vemos. Pero… no hay mas ciego que el que no quiere ver.

Nuestros mejores deseos y pensamientos para que rápidamente se solucionen los graves problemas de nuestros amigos japoneses. La sabiduría y fortaleza de su pueblo sobrepasará estos momentos de dificultad e infortunio.

Rafael de la Rubia
Miembro del equipo de coordinación mundial de
“Mundo sin guerras y sin violencia”