29 nov. 2009

Aminattou Haidar. La voz de Paz y No-Violencia del Sáhara


Hoy, cuando la Marcha Mundial por la Paz y la No-Violencia, continua su recorrido por África, una de sus voces, la defensora de los DDHH saharaui Aminattou Haidar, continúa retenida en la isla de Lanzarote (Islas Canarias), siendole negada la vuelta a su casa, a El Aaiún en el Sahara Occidental, por la deshumanización que a pasos agigantados realizan en el tema de DDHH, los gobiernos del Reino de Marruecos y del Estado Español.

El presidente del Comité Contra la Tortura de la ciudad de Dajla Sahara Occidental y vicepresidente segundo del Colectivo de Defensores Saharauis de Derechos Humanos (CODESA), El Mami Amar Salem, hizo hoy un llamamiento “a todas las organizaciones internacionales de defensa de los Derechos Humanos, a la sociedad civil y a los gobiernos democráticos para que intervengan y permitan a la activista de Derechos Humanos y premio Robert Kennedy, Silver Rose, Coraje Civil y Juan María Bandrés y presidenta de CODESA, Aminattou Haidar, regresar sin demora a la ciudad del Aaiún capital del Sahara Occidental de la que fue expulsada de forma injusta hacia la isla de Lanzarote (España) por parte del Estado marroquí”, según un comunicado al que ha tenido acceso el Servicio de Comunicación Saharaui en Canarias (SCSC).

El Estado marroquí “ha confiscado su documentación y la ha obligado abandonar su tierra de forma arbitraria“, que “toda responsabilidad relacionada con su estado de salud recae sobre el Estado marroquí y el Gobierno español” y, además, “exigir la liberación de todos los presos políticos saharauis que se encuentran en las cárceles marroquíes”.

El pasado día 20, nos trasladamos a Lanzarote, Juan Carlos Romero y Tino Prieto, miembros del Movimiento Humanista y del Centro Humanista de las Culturas y de la Marcha Mundial por la Paz y No Violencia en Canarias, para mostrarle nuestra solidaridad a Aminattou y el deseo de un pronto regreso a su tierra y seguir ejerciendo todo su trabajo en la defensa de los DDHH.

Hoy, cuando millones de personas están reencontrando la fe en que otro mundo es posible y necesario, necesitamos que las voces que claman en los desiertos de muchas mentes, se expandan y acompañen la hermosa construcción de la Nación Humana Universal.