9 may. 2011

Sobre la captura y muerte de Osama bin Laden


Tras la repulsiva muestra de glorificación del asesinato demostrada por un presidente de EE.UU. que de alguna manera obtuvo un Premio Nobel de la Paz, Mundo sin Guerras declara:
Lo que ocurrió el lunes 2 de mayo no puede de ninguna manera ser descrito como justicia: se hace justicia cuando un hombre acusado de un crimen es llevado ante una corte legalmente constituida y se lo juzga de acuerdo a las normas jurídicas internacionales. 
Con este escenario como salido de un video-juego Obama ha hecho al mundo un lugar más peligroso. No sólo el terrorismo prospera con este tipo de acciones, sino que también los grupos parapoliciales y los que creen que tienen derecho a matar, no dudarán en repetir este tipo de "justicia" en sus propios actos de venganza personales. Con estas acciones se incrementa la vía libre al terrorismo de estado. 
Lo que hemos visto es que cuando una persona comete un asesinato, se la juzga ante un tribunal de la ley, pero cuando un estado armado comete un asesinato, hay gentes que salen a las calles a celebrar. ¿Qué clase de ejemplo es este para los jóvenes? 
Denunciamos el asesinato de Osama bin Laden. Nada justifica el asesinato, sobre todo en manos de un país que se precia de llevar la justicia, la democracia y el imperio de la ley a otros países. 
Lamentamos que no haya sido llevado a juicio para enfrentar un proceso legal justo. Sólo de esa manera todos los hechos acerca de este hombre podrían haber salido a la luz. 
Es evidente que los EE.UU., a partir del fin de la guerra fría, buscó un nuevo enemigo y creó uno ligado al extremismo religioso. Bin Laden, que puede o no haber sido financiado por la CIA en algún momento, fue construido como el enemigo que justificó una expansión incesante del gasto militar y justificó la injerencia internacional. 
Lo que es seguro es que sin un juicio, nunca sabremos la historia detrás de este hombre, y los únicos que se benefician de esto son el gobierno de los EE.UU. y el complejo militar-industrial. 
Condenamos la violencia en todas sus formas, y especialmente el terrorismo y la violencia en aquellos que buscan venganza con una guerra contra los terroristas: los dos siembran temor en los corazones de las personas inocentes que se ven afectadas. 
Habrá justicia cuando todos los hombres y mujeres de este planeta sean tratados por igual simplemente por el hecho de haber nacido humanos. Habrá justicia cuando los padres puedan mandar a sus hijos a la escuela para recibir una educación de buena calidad. Habrá justicia cuando todos tengan acceso a servicios de salud. Habrá justicia cuando no haya guerras en el planeta. Habrá justicia cuando no haya armas nucleares y cuando el gasto militar sea redirigido a proteger el planeta, su población humana y todas las otras formas de vida. Habrá justicia cuando se haya erradicado la violencia. 
Y podemos añadir que habrá justicia cuando un hombre acusado de un crimen se enfrente a un juicio justo. 
Si los EE.UU. y sus aliados en verdad desean erradicar el terrorismo del planeta deberían tomar una dirección diferente: Crear verdaderamente justicia en el mundo. 
Para concluir, le invitamos a Presidente Obama a leer el artículo 5 de la Carta para un Mundo sin Violencia escrito por sus colegas del cumbre de los Premios Nobel en 2007 y que nosotros llevamos por todo el mundo durante la Marcha Mundial por la Paz y la Noviolencia: “El terrorismo jamás puede tener justificación, porque la violencia genera violencia y porque ningún acto de terror contra la población civil de ningún país puede ser perpetrado en nombre de causa alguna. La lucha contra el terrorismo no puede, sin embargo, justificar la violación de los derechos humanos, del derecho humanitario internacional, de las normas de la sociedad civil y de la democracia”