18 abr. 2011

Posición de Mundo sin Guerras sobre la Energía Nuclear[1]

 

"El progreso tecnológico es como un hacha
 en manos de un criminal patológico."
 Albert Einstein

El desastre desplegándose en Fukushima, Japón y el 25º aniversario de la catástrofe de Chernóbil en la ex Unión Soviética lleva a Mundo sin Guerras y sin Violencia a declarar su postura ante la energía nuclear.

Nuestra postura se basa en los puntos siguientes:

El ser humano como valor central

Nosotros, como humanistas, ponemos como valor central al ser humano, estamos a favor del desarrollo y la tecnología y aprendemos de los desastres en el desarrollo tecnológico e industrial para no repetirlos a futuro.

Los efectos de la radiactividad en la vida humana

La radiactividad no es un fenómeno creado por los seres humanos, sin embargo, desde 1945, la actividad humana ha elevado constantemente el nivel de radiactividad en el medio ambiente provocando un indeterminado número de casos de cáncer y muertes.
Aunque la ciencia médica no está de acuerdo en todos los detalles, sin duda la radiactividad es mala para la vida.  Cuando sometemos al cuerpo a los efectos de radiaciones ionizantes, como las emitidas por los elementos radiactivos, las células comienzan a romperse y, en los casos más severos, se provoca el cáncer y fallos en los sistemas orgánicos esenciales para la vida.
Aunque los investigadores (y los que los sufragan) discuten sobre cuánta radiación es tolerable por día, se acepta que los daños a causa de la exposición a la radiación son acumulativos y no se manifiestan de inmediato, por tanto haciendo imposible atribuirse la causa de cáncer a un solo suceso en particular.

El legado e irresponsabilidad de la energía nuclear

Los operadores de las centrales nucleares no son capaces de manejar los residuos que generan.  Los productos de la fisión de uranio y plutonio quedan radiactivos durante milenios.  La investigación científica no ha sido capaz de encontrar el modo de acelerar los procesos de desintegración radiactiva para que los elementos no-estables desintegren rápidamente a elementos estables.
Los países y operadores han construido sus centrales en regiones sísmicas y en regiones costeras donde son vulnerables a imprevisibles tsunamis.  Nunca se pueden eliminar los incidentes y el terrorismo es un peligro demasiado grande.
Desde el inicio de la energía nuclear, se han producido cientos de emisiones de radiactividad al medio ambiente, incluyendo los sucesos más graves como Three Mile Island, Chernóbil y, ahora, Fukushima.  Dado que los materiales radiactivos permanecerán con nosotros durante miles de años, si se dan estos incidentes con la misma frecuencia, toda la biosfera será demasiada tóxica en pocos siglos.

La energía nuclear no es viable económicamente

Las centrales nucleares no pueden construirse sin apoyo gubernamental.  Hoy, en Estados Unidos, la única manera de obtener fondos para nuevas instalaciones nucleares es con las garantías del gobierno.  Las empresas de seguros no darán seguros por ser el riesgo de desastre demasiado grande.
Las subvenciones del gobierno de los Estados Unidos apoyan el proceso de construcción, apoyan los costos de operación dando subvenciones a las industrias de minería y enriquecimiento de uranio, apoyan los costos de agua y seguridad, apoyan los costos del tratamiento de residuos nucleares y por último apoyan los costos de desmantelamiento.  Todo esto es pagado por los contribuyentes para que los operadores obtengan ganancias y paguen a sus accionistas.  Si se incluyera todos estos costos en el precio de electricidad generada, sería la forma más costosa que se puede imaginar de hervir agua para mover turbinas eléctricas.
Del mismo modo que las centrales eléctricas de carbón tienen que incluir los costos de emisiones de carbono y de polución, también la industria nuclear debería cubrir sus propios costos.  Solamente de esa manera las fuerzas del mercado—la biblia de la economía de hoy—podrían trabajar convenientemente para librarnos de esta fuente de energía.

Lógica errónea en la estrategia energética del planeta

Vivimos bajo el supuesto de que el planeta puede continuar consumiendo energía a un ritmo acelerado para el resto de la eternidad, y está la creencia, fomentada activamente por la industria nuclear, de que la energía nuclear del tipo generado hoy es capaz de cumplir con este requisito.  Es comúnmente aceptado que probablemente no quedarán mucho más de 100 años de combustibles fósiles.  También es sabido que la energía solar, eólica, hidroeléctrica, geotérmica y mareomotriz son recursos disponibles que no producen emisiones de carbono una vez en marcha.
Además, estas fuentes de energía tienen la ventaja añadida de que no crean residuos que causan riesgos de seguridad ni en la salud del planeta durante milenios.
Un enfoque verdaderamente global, humanista e inteligente para garantizar las necesidades del planeta es invertir al máximo en la explotación de estos recursos energéticos.  Por supuesto, ello significaría la reducción drástica del presupuesto bélico para alcanzar tal inversión.  Además, el planeta necesita invertir en eficacia energética como aislamiento y electrodomésticos energéticamente eficientes para reducir la demanda de energía.

La energía nuclear es un pretexto para obtener las materias primas de las bombas nucleares

En primer lugar, se construyeron centrales nucleares para crear plutonio para armas nucleares, se utilizó la generación de electricidad como vía para subvencionar el proceso.  El proceso de obtener el plutonio del uranio es lo bastante sencillo como para convertir a cualquier país capaz de generar energía nuclear, en un país también capaz de producir plutonio para armamento.

Las centrales nucleares son bombas atómicas en espera de ser detonadas

Las centrales nucleares—aún si aceptáramos que fueron designadas con fines altruistas de proveer energía barata—se convierten en blancos militares en momentos de guerra y siempre son blancos para terroristas en un mundo con tanta injusticia social.  Un ataque con bombas convencionales o un atentado similar al del 11 de septiembre, aunque probablemente no provocara una explosión del tipo a las de Hiroshima o Nagasaki, la dispersión de radiación alrededor del planeta tendría consecuencias aún mayores que las experimentadas entonces y más tarde en Chernóbil.

La hipocresía de las agencias de las Naciones Unidas y los países con armas nucleares

El Tratado de No Proliferación Nuclear se elaboró para lograr el desarme nuclear, prevenir la proliferación y permitir que los estados miembro desarrollen usos pacíficos de la tecnología nuclear.  Ha fracasado claramente en sus objetivos; no hay desarme, y ahora hay cuatros países en posesión de armas nucleares y fuera del TNP (Israel, India, Paquistán y Corea del Norte) y todas estas naciones lo han logrado gracias al apoyo de uno o más países con armas nucleares en contravención del tratado.  Irán, que sí es signatario al TNP, es tratado como especie de Estado paria siendo amenazado con la guerra mientras mantenga su objetivo de construir una central nuclear – estando en su derecho según el TNP.
La Agencia Internacional de Energía Atómica se fundó en 1957 para promover los usos pacíficos de la energía nuclear y desde entonces cumple el papel de promotor y regulador de la tecnología nuclear – una situación que, si se diera en otra industria, se consideraría anti-democrática.  Además la Organización Mundial de la Salud mantiene un acuerdo con la AIEA de modo que la OMS no puede elaborar ningún informe sobre radiación sin la aprobación de la AIEA.

En conclusión

Aunque nuestro objetivo principal es el fin de las guerras y la violencia, los últimos eventos en Japón han mostrado de nuevo que vivimos en un mundo interconectado y algo que sucede en un punto del planeta pueda tener consecuencias terribles para la gente en el extremo opuesto.  Cuando una nación es capaz de envenenar a todo el planeta, las consecuencias son una forma de violencia ante la cual no podemos callar.

Por lo tanto, Mundo sin Guerras y sin Violencia se opone fuertemente el uso de la energía nuclear por fisión como medio para cubrir las necesidades energéticas del planeta y pedimos que se abandone el uso de ésta energía nuclear tan pronto como sea técnicamente posible.

Pedimos la moratoria inmediata de las nuevas centrales nucleares: los proyectos en construcción deben ser parados y los proyectos en etapas de planificación deben desecharse.
No somos ingenuos, y reconocemos que no se pueden apagar los centrales nucleares en un solo día.  Sin embargo, instamos a todas las naciones del mundo a planificar la eliminación por etapas de sus centrales nucleares en un plazo de diez años.  Todas las naciones con residuos nucleares deben invertir en centros seguros de almacenamiento en zonas del planeta sísmicamente no-activas donde se puedan confinar todos los residuos hasta que la ciencia haya encontrado la manera de eliminar la radiactividad de sustancias radiactivas.  La cooperación mundial y el apoyo financiero deben garantizarse para aquellos países sin la posibilidad de financiar estos costos por sí mismos.

Pedimos una cooperación mundial vastamente aumentada en el campo de la energía renovable y apoyamos la existencia de la Agencia Internacional de la Energía Renovable (IRENA) con sede en los Emiratos Árabes Unidos y llamamos a que sea dotado con los fondos necesarios para que sea capaz de cumplir su función eficazmente.  Instamos a todas las naciones que todavía no han firmado o ratificado el estatuto de IRENA a hacerlo y pedimos reducciones progresivas y proporcionales en los gastos bélicos para financiar la investigación, el desarrollo y la implementación de proyectos de energía renovable.

Reclamamos la eliminación de todas las armas nucleares y radiológicas de la faz de la Tierra, y que todas las materias fisibles de armamento sean mezcladas con los residuos energéticos nucleares para impedir que vuelvan a montarlas en nuevas armas.  Todas las naciones deben asumir la responsabilidad colectiva para garantizar que las sustancias radiactivas nunca caigan en manos de terroristas.

Hacemos un llamamiento para que se presenten cargos penales contra los directivos de TEPCO y los miembros del Gobierno del Japón que son los responsables de la incapacidad de la central nuclear de Fukushima a enfrentarse con el tsunami que golpeó sus sistemas de energía de reserva. Se trata de negligencia criminal la construcción de centrales nucleares en las zonas de terremotos y tsunamis.

A la vista de Fukushima, creemos que es urgente que el planeta despierte de su ignorancia ante el peligro que entraña la energía nuclear y el peligro que entraña negarse a invertir todo lo posible, ahora, en fuentes de energía renovable.  Denunciamos aquellos que promueven la energía nuclear como una fuente limpia y barata de energía (queda demostrado que no es ninguna de estas).

Nosotros en Mundo sin Guerras y sin Violencia estamos a favor del desarrollo de la ciencia y no nos oponemos a la investigación en el campo nuclear y creemos que la investigación en el campo de la fusión nuclear podrá aportar interesantes posibilidades para la humanidad en el futuro.  Además no pedimos el abandono de reactores de pequeña escala utilizados en la preparación de isotopos médicos.

Comprendiendo que hay que cuidar el medio ambiente, como en otros temas, consideramos que el desarrollo de la ciencia debe ser a favor del ser humano actual y de las generaciones futuras, y no al servicio de intereses económicos, militares y políticos.  Hay una crisis en el campo de la fisión nuclear; es un campo agotado por inseguro, contaminante, económicamente muy costoso, incontrolable en ciertas circunstancias y con claras derivaciones de la industria de armas produciendo las bombas más mortíferas y destructivas de la historia humana. No hay duda que la carrera de la fisión nuclear hay que clausurarla.

La sociedad humana se construyó sobre la revolución industrial motorizada por el gas, el carbón y el petróleo.  La tecnología nuclear no es el relevo de estas fuentes de energía, que deben ser eliminadas progresivamente, en parte porque van a agotarse en pocas generaciones, pero también por la amenaza de cambio climático.  Si la humanidad fracasa en su tarea, y no afrontamos las necesidades energéticas del planeta, llevará cientos de millones de años para que las fuentes de carbón se restablezcan para que una futura revolución industrial pueda tener lugar.

Las decisiones tomadas por los políticos y la ciudadanía de hoy afectarán no solo a nuestros hijos y nietos; en definitiva, comprometerán la supervivencia de la especia humana y toda la vida del planeta.

Mientras tanto apostamos decididamente por las energías no contaminantes, sin residuos, respetuosas con el medio ambiente y sobre todo no agresivas para el ser humano.

Como dijo Einstein, “El progreso tecnológico es como un hacha en manos de un criminal patológico.”  Quitemos el hacha de las manos de este sistema violento, bélico y consumista y construyamos un nuevo sistema basado en el ser humano como valor central para transformar el sistema criminal en el que vivimos hoy.

Referencias

Se estudiaron en la preparación de este informe las siguientes referencias entre otras:

El ser humano como valor central

La obra de Silo en general que puede encontrarse en www.silo.net y en particular una charla que dio en Perú en 1989.

Fisión vs. Fusión

Sobre el numero de centrales nucleares en el mundo http://www.euronuclear.org/info/npp-ww.htm

Los efectos de la radiactividad en la vida humana

Los efectos de la radiactividad
Informe del AIEA sobre seguridad en el campo de radiación http://www.iaea.org/Publications/Booklets/Radiation/radsafe.html#seven
Los efectos de Chernóbil comentados por varias agencias
Página 18 del informe Comité Científico de Naciones Unidas sobre los Efectos de la Radiación Atómica http://www.unscear.org/docs/reports/2008/Advance_copy_Annex_D_Chernobyl_Report.pdf
“Chernobyl: A Million Casualties” un video de 30 minutos presentando los resultados del informe de la Academia de Ciencias de Nueva York http://www.blip.tv/file/4922080
Los efectos de la radiactividad en genes humanos
New Zealand Nuclear Test Veterans’ Study – a Cytogenetic Analysis http://www.llrc.org/epidemiology/subtopic/nzvetsrept.pdf

El legado e irresponsabilidad de la energía nuclear

La energía nuclear no es viable económicamente

Lógica errónea en la estrategia energética del planeta

El artículo de Scientific American traducido en parte

La hipocresía de las agencias de las Naciones Unidas




[1] Fisión vs. Fusión
En nuestra posición nos referimos específicamente a la energía nuclear generada por los procesos de fisión nuclear (ruptura de átomos) usado en cada uno de las 442 centrales nucleares repartidas por el mundo.  Los físicos creen que es posible teóricamente generar energía nuclear por la fusión (unión) de átomos y estamos en pro de investigaciones en este campo.