16 feb. 2011

Egipto: un pueblo que resiste sin violencia para liberarse de 30 años de autoritarismo

La situación social de Egipto atrajo la atención del mundo durante estas últimas semanas. Como si despertara de un reposo de siglos de pronto un día su pueblo, con una larga historia, se expresa valientemente con nuevos bríos y renovados ideales.

Cada uno de nosotros, ciudadanos de buena voluntad, sentimos la necesidad de apoyar al pueblo egipcio en ese reclamo no-violento que aparece como atisbo de una cultura planetaria, nueva y superadora del dolor y de la violencia.

Los humanistas, que impulsamos el diálogo entre los pueblos a través de Convergencia de las Culturas, felicitamos fraternalmente  al pueblo de Egipto por su resistencia hasta el derrocamiento de un régimen autoritario de 30 años. Apoyamos con fuerza su demostración y agradecemos su ejemplo de coraje y determinación para llevar adelante su lucha.

Queremos que sepan que acompañamos su revolución no-violenta, que pueden contar con nosotros y con el respaldo moral que nos da el  haber trabajado denunciando toda forma de violencia durante más de cuarenta años. Les hacemos llegar nuestro deseo genuino de que encuentren la inspiración en lo más profundo de sus corazones, para construirse con otros en la hermandad verdadera que supera las barreras de lo diferente.