12 abr. 2010

1ª Denuncia por la venta española de armas a Marruecos*

Organizaciones jurídicas y sociales han presentado hoy una denuncia por la concesión de la venta de armas de España a Marruecos. El documento está firmado por la Asociación de Familiares de Presos y Desaparecidos Saharauis (AFAPREDESA), la Asociación Pro Derechos Humanos de España (APDHE) y la Asociación Internacional de Juristas por El Sáhara Occidental (IAJUWS), entre otras, y en ella reclaman a España que deje de vender armas a Marruecos porque aseguran que éste no se ajusta a los criterios que contempla la ley española (53/2007) para ser un país comprador.

“Marruecos vulnera los derechos humanos, tiene un índice de desarrollo insuficiente ya que invierte más en armamento y en material de represión que en formación y en programas que aumenten su renta per cápita” asegura Inés Miranda, directora de IAJUWS. Además, las organizaciones señalan al Sáhara Occidental como un ejemplo de estos incumplimientos marroquíes. “Marruecos utiliza la violencia y parte de este armamento en el Sáhara. No existe respeto por los derechos humanos y un riesgo de conflicto en la zona”.

El comercio de armas entre ambos países ha disminuido en 2008 y 2009 “pero hay que tener en cuenta que en 2008 hubo dos grandes donaciones españolas de armamento, tanques, carros y algún instrumento marítimo con precio simbólico de un euro, y eso también son armas que llegaron al país” afirma Miranda. En total, entre enero de 2008 y junio de 2009, las empresas españolas vendieron material militar a Marruecos por valor de 145 millones de euros, incluyendo 1.291 vehículos y camiones todo terreno y munición, según el registro oficial del Gobierno.

La fabricación de armamento y la negociación con sus compradores en cuaquier perte del mundo corresponde fundamentalmente a empresas privadas, pero la venta solo se produce con autorización directa del Gobierno. Existe una comisión, cuyas deliberaciones son secretas y cuyas decisiones se conocen hasta con un año de retraso, que depende del Ministerio de Industria y Comercio (no del de Defensa; no del de Exteriores) y donde también se sienta el director de Inteligencia del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), además de otros altos representantes de Interior o Defensa. Las organizaciones de derechos humanos habían “acogido con satisfacción” la ley de 2007 que regulaba la venta de armamento porque, entre otras cosas, el artículo 8 explicita que deben denegarse las exportaciones a aquellos países que violen los derechos humanos o estén en conflicto, basándose en el criterio delos organismos internacionales especializados.

Por tanto, según la denuncia presentada hoy, la responsabilidad es de España porque “no solo no cumple los requisitos que dice su ley sino que tampoco se hace un seguimiento de que los fines por los que se adquiere el material se dedican a eso y no a otra cosa”. Es la primera vez que presenta una denuncia en contra de la venta española de armas a un país extranjero. Pero Marruecos no es el único. En periodismo humano ya fijamos en el mapa los países que organizaciones como Aministía Internacional, Intermón Oxfam, Fundació per la Pau y Greenpeace califican como “muy preocupantes”, entre los que se encuentran casos convulsos como Sri Lanka, Colombia, Israel o países del sureste asiático. “Lo que pedimos es que se haga justicia y que España cumpla la ley, que está para eso”.

Uno de los pilares en los que se sustentan las violaciones de derechos humanos que recoge el documento son las agresiones a la población saharaui. Esta misma semana, los activistas han denunciado que los hechos de hace quince días, cuando la policía agredió a varios saharauis frente a varios observadores internacionales, han vuelto a repetirse pero esta vez a manos de un grupo de ciudadanos marroquíes.

El martes, doce activistas saharauis regresaron de los campos de refugiados de Tindouf en Argelia. Según la asociación saharaui de derechos humanos ASVDH que fue a recibirlos, en el aeropuerto de El Aaiún había un gran grupo de marroquíes esperando la llegada de los activistas. “Eran cerca de 300. Cuando salieron empezaron a insultarles, empujarles y a tirarles piedras. Pegaron a una de las mujeres en los muslos y la espalda, a uno de los chicos le golpearon el ojo izquierdo. Había mujeres y niños y eso no les paró. Además, rompieron los cristales de 3 de los vehículos que fueron a recoger al grupo” cuenta Bachir Lajfauni miembro de la asociación que estaba en el grupo que fue a recoger a los activistas. Ghalia Djimi vicepresidenta de ASVDH, asegura que fue agredida por la multitud, “fui maltratada e insultada mientras los policías marroquíes de uniforme y civiles que nos rodeaban que no hicieron nada para detenerlos”.

Los defesores de los derechos humanos saharauis creen que se trata de una estrategia para enfrentar a la población. “Los saharauis no tiene nada en contra del pueblo marroquí, pero su gobierno quiere utilizarlo en este conflicto y está arengando a los colonos para que agredan a la población saharaui que vive bajo la ocupación” ha asegurado la activista Aminatou Haidar. “No es la primera vez que lo hacen, meten a la gente para increparnos. Empujan a la población para que se cree ese problema y puedan vestirlo como que son choques entre dos bandos” denucia Bachir Lajfauni.

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