6 oct. 2011

El ser humano del futuro


 
La Fiesta del Día de la No-Violencia se desarrolló incluso mejor de lo programado. Eso es lo que tiene un acto, una acción, un ámbito, un encuadre, cuando en los predialogales está presente la no discriminación y la igualdad de todas las personas; cuando se reconoce la diversidad personal y cultural; cuando se apuesta por la libertad de ideas y creencias; cuando se salta por encima de los prejuicios aceptados; cuando se repudia toda forma de violencia... Eso es lo que tiene un acto como el que vivimos el 2 de octubre: que cualquier dificultad, cualquier improvisación, cualquier limitación, cualquier contratiempo, siempre llevó aparejada una respuesta nueva que mejoraba la situación. Eso es lo que tiene la no-violencia, que nos hace mejores.

Para cerrar este capítulo de la celebración del 2 de octubre quisiera traer aquí algunas palabras de Dario Ergas. En realidad son unas palabras que nos emplaza a escribir ya el nuevo capítulo de lo que será la historia del ser humano del futuro.

"La No-violencia es un estilo de vida, una búsqueda de lo sagrado, la manifestación de lo verdaderamente humano. No es simplemente un acto político, es sobre todo un acto moral, es la búsqueda de un nuevo ser humano, es la presencia del futuro, es el encuentro con un ser que todavía no es. La No-Violencia es la fuerza que transformará al mundo porque me transformo a mi mismo para no convertirme en aquello con lo que lucho.
...
No quiero ejercer la violencia, no quiero ser parte de los grupos que la ejercen y trato de encontrar el camino, aunque muchas veces me veo atrapado en un bando. Quiero que se exprese en mi actuar algo nuevo, algo distinto, los mejores sentimientos. No quiero colaborar con el conocimiento que lleva a la destrucción, quiero saltar sobre mi resentimiento y quiero que sean los sentimientos más hermosos los que se expresen cuando estoy con otros. No quiero imponer mis verdades, pero quiero sentirme libre para poder actuar de acuerdo con ellas. En la situación de presión en la que vivo cotidianamente, quiero encontrar la libertad interna para actuar como ser humano, para reconocer al ser humano en los demás, y a través de mi acción llamarlo, hacer que aparezca, y si no es posible hacerlo aparecer en el presente, dejar la huella de una acción que pueda ser reconocida en el futuro, una acción que diga 'lo humano es posible de ser expresado'. Pero no puedo elegir por ti, así como tú no puedes elegir por mí. Así como no puedo elegir por ti tampoco te puedo juzgar, pero no me pidas que te acompañe, no me pidas que te avale, tomaré mi elección y haré el vacío al poder, me mejoraré a mi mismo para que deje de interesarme, superaré mis deseos de poder, aprenderé a retroceder y trataré que mi acción muestre algo que todavía no existe, pero que existirá en el futuro. Mi acción anunciará el mundo por venir, el ser humano del futuro."