27 sept. 2011

Día 2 de octubre: día de la No-violencia



Al final del programa de actividades del Día de la No-Violencia está previsto realizar un símbolo humano de la no-violencia y lanzar un pedido conjunto, que bien podría ser algo así como un deseo común de que estos procesos revolucionarios que se están produciendo en medio de esta crisis generalizada se expresen con bondad y que nuestra acción transformadora se desarrolle a través de la no-violencia.

O sea, que al final del final está esto del pedido conjunto. Y bien:
  1. ¡Qué es esto de empezar por el final!
  2. ¿Qué es esto de realizar un pedido?
Trataremos de responder a las dos cosas a la vez. Quizás la pregunta de fondo sería la de para qué festejar un día de la no-violencia cuando deberían ser no-violentos los 365 días del año. Y es que todas las actividades que se realicen en esta celebración deberían tener un 'para qué', una intención… una finalidad. Y ahí vamos. Una de las cosas interesantes que tiene formular un pedido es que a uno le pone en predisposición de que ese pedido se cumpla. El pensamiento, la emoción y la acción que le siguen deberían ajustarse a ese pedido.

Si logramos una atmósfera propicia, donde todos nos conectamos con lo mejor de los otros y donde cada cual se conecta con lo mejor de si mismo; si, además, en esa atmósfera conectamos con las verdaderas condiciones en las que queremos vivir, quizás entonces surja un deseo profundo de transformar la realidad en la que vivimos. Un pedido final que se continúa en un principio de algo nuevo, ya sea modificando, ajustando o reforzando nuestro quehacer diario.

Así, la finalidad de celebrar este día de la no-violencia va por delante: buscar la fuerza, la alegría y, como diría Silo, "la Paz mental necesaria para progresar en este mundo alterado y violento".

Al final no hemos hablado del "símbolo humano de la no-violencia", y además este 'final' se ha convertido en una especie de declaración de principios, pero del símbolo y de los principios hablaremos en otros posts.