9 ago. 2009

9 DE AGOSTO DE 1945, NAGASAKI


¡Para evitar la catástrofe futura,debemos actuar hoy!


Estimados amigos, estos días están siendo muy intensos. Quiero en primer lugar agradecer a Alcaldes por la Paz y a los alcaldes de Nagasaki Sr. Taue YOMIHISA y al de Hiroshima Sr. Tadatoshi AKIBA y a todos uds. alcaldes de ciudades del mundo por abrir sus puertas a la asociación humanista Mundo sin guerras y la Marcha Mundial por la Paz y la No-violencia.

Estamos aquí compartiendo el interés común de que el horror vivido los días 6 y 9 de agosto de 1945 no se repita jamás. Esa es la intención que nos mueve a actuar. Tenemos que ser capaces de trasmitir al mundo un llamado para que “nunca más” se arroje una bomba atómica sobre una población civil.

El desafío de los que estamos aquí es movilizar a las poblaciones o a las instituciones a nuestro alcance para que presionen a los gobiernos y a los poderes que amparan esta situación. Esta es la única salida real que vemos. Si no es así, los gobiernos por sí mismos, lejos de ponerle freno, seguirán alimentando la carrera de la destrucción.

Pensamos que es urgente crear conciencia a este respecto. Nuestro aporte es la convocatoria de una Marcha Mundial por la Paz y la No Violencia, exigiendo a los que deciden:

• el desarme nuclear total a nivel mundial,
• el retiro inmediato de las tropas invasoras de los territorios ocupados,
• la reducción progresiva y proporcional del armamento convencional,
• la firma de tratados de no agresión entre países y
• la renuncia de los gobiernos a utilizar las guerras como medio para resolver conflictos.

La Marcha Mundial por la Paz y la No Violencia, es un llamado a la conciencia personal de cada uno de nosotros, es la voz que tenemos que levantar todos juntos, es una propuesta moral y es lo que necesitamos hacer en este momento difícil por el que atravesamos.

Da cabida a todas las organizaciones, personas e instituciones que creen que es posible poner punto final a la barbarie y que quieren manifestarlo. Atraviesa casi 100 países y a su paso moverá a miles de personas de todo el planeta en una sola intención común: que cese la violencia como forma de resolución de los conflictos.

El horror de aquellos sucesos de Hiroshima y Nagasaki no ha quedado atrás en la historia. Alimenta nuestra más profunda aspiración de poner punto final a la prehistoria humana.

Hoy los recordamos aquellos “hibakusha” para dignificar de su memoria y fortalecer un movimiento mundial, abierto y diverso, que rechace toda forma de violencia y afirme al ser humano como máximo valor.

Para ayudar en esa dirección vamos a incorporar a la MM la Llama de la Abolición Nuclear y también el “Protocolo de Hiroshima-Nagasaki” como propuesta a presentar a gobiernos, alcaldes e instituciones a lo largo del recorrido de la Marcha por todo el planeta.

Para finalizar decirles que nos alegra compartir con ustedes esta aspiración y les hacemos la petición de que colaboren como lo vean adecuado en esta enorme acción.



Rafael de la Rubia
Presidente de “Mundo sin guerras y sin violencia”
Coordinador Marcha Mundial por la Paz y la No Violencia.