9 jun. 2009

Declaración sobre No Violencia del presidente de Honduras ante la OEA


Esta es la declaración del presidente de Honduras en la OEA, acerca de No Violencia

NO VIOLENCIA


El presidente Zelaya Rosales afirmó que el tema de la no violencia, propuesto por Honduras y aceptado por el consejo permanente de la OEA, debe de llamar a la reflexión y a la revisión de los instrumentos jurídicos y políticos que no coincidan con estos principios.

La no violencia de ahora en adelante, expuso, debe ser el principio rector de las relaciones de la sociedad y el Estado entre los Estados, tras agregar que también debe ser un diálogo para la creación de un orden mundial justo, equitativo, inclusivo y solidario.

Aseveró que esto se debe de centrar en el respeto a la persona y su dignidad y que debemos de obligarnos a un reordenamiento de la comunidad internacional y de sus instituciones.Sostuvo que la no violencia es el principio de acción que rechaza el uso de la fuerza y que si las causas de la violencia son múltiples, las respuestas de no violencia deben ser iguales, responsables y con visión a largo plazo, guiadas por el interés superior de construir una nueva sociedad.

El mandatario dijo que el derecho a la no violencia activa es el derecho a la desobediencia civil, a la resistencia y al ejercicio del derecho ciudadano a disentir pacíficamente. Consideró que la violencia debe ser siempre vista como un estado de facto e inaceptable y que nunca debe ser legitimada y que además no debe ser un método de solución para los problemas.


Argumentó que violencia es toda aquella limitación en cualquier forma a la participación de los ciudadanos en igualdad de condiciones, ya sean económicas, sociales o políticas. Recomendó que la OEA se debe dirigir a un proceso de profundas reformas basadas en esta nueva concepción, tras apuntar que la carta de esta institución, el Tratado Interamericano de Resistencia Recíproca y la Carta Democrática debe actualizar sus objetivos y propósitos conforme a las actuales circunstancias de cambio a las nuevas forma de organización política, económica y social.


Dijo a los presidentes presentes y cancilleres que los símbolos de la intolerancia y de la falta de pluralismo ideológico, herencia en las guerras del siglo pasado, conocidas como guerras frías, deben ser eliminadas para siempre en esta asamblea y se debe de iniciar un proceso de acción que enmiende viejos errores. Consideró que Latinoamérica debe cumplir el mandato de la asamblea de Salvador de Bahía, en el sentido de enmendar, por mayoría, el error de expulsar a Cuba de la OEA.“No nos podemos ir de esta asamblea sin derogar el decreto de la octava reunión, que sancionaba a un pueblo entero (Cuba) por haber proclamado ideas y principios socialistas, que hoy practican en todas partes del mundo, incluyendo los Estados Unidos”.


“No podemos irnos de esta asamblea sin reparar la infamia contra un pueblo que basado en esta resolución, la gran democracia americana lo ha mantenido cercado con un bloqueo inútil, que para lo que ha servido es para demostrarle al mundo que hay pueblos dignos, valientes, que prefieren sufrir antes de ver mancillada su divinidad, su libertad, su independencia y soberanía”.
Dijo que se debe de derogar porque si se mantiene serán cómplices de un error cometido hace 47 años, tras considerar que una nación no tiene el derecho de intervenir en los asuntos de otra.