3 ago. 2006

MUNDO SIN GUERRAS Y SIN VIOLENCIA



Encuadre

En este proceso de mundialización acelerada que estamos viviendo y en un momento no muy lejano, los seres humanos tomaremos conciencia de que es posible y necesaria la convivencia pacífica y solidaria entre los pueblos, y dejaremos atrás la eliminación de unos a otros.

Consideramos que ha llegado la hora de ponernos en marcha de forma manifiesta en esa dirección para acabar con ese lastre que representan las guerras y que arrastramos desde el principio de los tiempos. Para la especie humana esto significará dar un paso decisivo que le permita salir de su prehistoria y entrar en la historia verdadera y cálidamente humana.

Las sociedades en que vivimos son fundamentalmente violentas porque los grupos de poder que las gobiernan se sustentan en valores discriminatorios y antihumanistas para dominar a los pueblos. Así, la repercusión de este sistema violento en la escala de lo cotidiano se manifiesta en un aumento creciente de la violencia en todas sus formas, no sólo la física, sino también la racial, religiosa, económica y sexual.

Conforme a esto, nuestra organización establece los siguientes objetivos generales y específicos.

Objetivos generales

1. Convertir en realidad la idea de “un mundo sin guerras”.

2. Fomentar relaciones sociales basadas en la no violencia, la tolerancia, la comprensión y la solidaridad.


3. Denunciar toda forma de violencia institucionalizada.


4. Crear espacios de acción, relación y convivencia en la base social basados en la no violencia.


Objetivos particulares

a) Promover el desarme, la desmilitarización proporcional y progresiva de los países, así como la reconversión del aparato militar-industrial.

b) Denunciar y luchar contra toda forma de violencia de los estados beligerantes, así como toda otra guerra larvada de este sistema, sean económicas, religiosas, raciales, generacionales o sexuales.

c) Difundir la no violencia activa como metodología útil para contrarrestar la creciente violencia que experimentamos en la vida cotidiana.

d) Difundir las ideas y actividades del Nuevo Humanismo

1 comentario:

Anónimo dijo...

¿Por qué permitimos la explotación y maltrato a nuestros semejantes?
Pensando porqué vivimos juntos, es decir, en una comunidad, en conjunto y comparándonos con otros seres que viven de forma similar resulta lógico que es lo más conveniente para nuestra especie y para nosotros como individuos. Pero, aun los seres vivos que se organizan en comunidades, no defienden su especie, sino su grupo. A veces resulta más importante el individuo que su propio grupo, lo que se entiende siguiendo el propósito de la agrupación, pero ¿qué nos hace abandonar nuestro individualismo para convertirnos en seres anónimos voluntariamente y fundirnos en la masa de ejemplares que pueden servir de tapete con tal de la supervivencia del grupo?¿ y porqué entonces choca con nuestra rivalidad entre comunidades e individuos de la misma especie?. Somos un caso de exageración en la naturaleza, no se le puede llamar inteligencia superior o inferior a la de otros seres vivos con características similares, simplemente nos salimos de la naturaleza como recién nacidos, torpes, arruinando el delicado equilibrio que se había logrado a base de mucho tiempo y continuando asi aun sabiendo lo que hacemos y sus consecuencias. En el hombre ya no se trata de sobrevivir, sino darle sustento a los parásitos que nos manipulan que ponen en duda quién es el más apto porque aunque dependen del otro para sobrevivir pueden hacer que éste se muera de hambre para no dejar de ser alimentados.